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CONSEJO EMPRESARIAL MEXICANO DE COMERCIO EXTERIOR, INVERSIÓN Y TECNOLOGÍA, A.C

México como socio estratégico en Iberoamérica


Especial resulta este momento, después de los cambios que se han registrado en los cuatro años más recientes a nivel mundial, mismos en los que hemos visto transformar la vida de todos de una manera importante.

Estas circunstancias han generado un cambio en la forma tradicional de trabajar, de producir y de hacer negocios, pero también ha generado una oportunidad en la recomposición de la economía, y los negocios, que debemos de aprovechar mediante el mejor uso de las ventajas competitivas actuales. México, es un ejemplo claro de este fenómeno, las reformas estructurales realizadas en los 80’s y principios de los 90’s, su experiencia en la manufactura y las ventajas competitivas que posee, nos hicieron muy competitivos y productivos en los primeros años de vigencia del TLCAN; y ahora nos damos cuenta de la importancia de apostar a una mayor promoción de estas ventajas, adoptando más herramientas como son la innovación, la capacitación, la utilización de más tecnologías, y fortalecer las cadenas de valor, y que sigan haciendo de México, un país muy competitivo.

México tiene una gran apertura comercial ya que cuenta con una red de 14 Tratados de Libre Comercio con 50 países, 32 Acuerdos para la promoción y protección recíproca de las inversiones con 33 países, y 9 acuerdos de alcance parcial (Acuerdos de Complementación Económica y Acuerdos de Alcance Parcial), siendo de los más importantes, el TMEC y El Acuerdo Global con la Unión Europea.

México ocupa el 12a lugar como la economía más grande del mundo, el 11o puesto como exportador a nivel mundial, nuestra industria manufacturera genera la 5a parte del empleo formal en México, es la segunda potencia mundial de turismo con 31.9 millones de turistas internacionales, y ocupa el 12° lugar en producción mundial de alimentos. En la actualidad, México es el primer socio comercial de Estados Unidos, con 15.7% del total del comercio exterior de Estados Unidos. La ubicación geográfica de México proporciona ventajas estratégicas tanto comerciales como políticas, que se han ido ampliando debido a los avances tecnológicos, y los relacionados con la industria del transporte y logística; y al ser un socio privilegiado de Estados Unidos, México juega un papel fundamental en la integración de las cadenas de valor reforzada por el T-MEC.

Impulsar la integración de cadenas de valor regionales puede ser beneficioso. Esto implica identificar sectores clave donde México e Iberoamérica puedan complementarse y colaborar en la producción de bienes y servicios.

En este sentido, México tiene una posición óptima para sumar y afianzar la posición de Iberoamérica en estas cadenas de valor, y beneficiar a más empresas y los lazos con la región. Parte de los esfuerzos que se han hecho con la Alianza del Pacifico implican facilitar el comercio, implementar medidas para simplificar y agilizar los procesos aduaneros y reducir barreras al comercio y la integración en ciertos sectores económicos.

Otro punto a destacar es a través de la cooperación, fomentando la colaboración en investigación y desarrollo entre México e Iberoamérica puede generar innovaciones conjuntas y fortalecer la competitividad regional.

Buscar coordinación en políticas económicas entre los países de la región puede ayudar a abordar desafíos comunes y crear un entorno más favorable para el comercio y la inversión.

Para aprovechar las oportunidades que existen se deben de garantizar algunos puntos clave. Dentro de ellos, la estabilidad macroeconómica, la gestión gubernamental y la seguridad son fundamentales, como lo es el funcionamiento del estado de derecho y el fomento de un entorno con certeza jurídica en los países que conforman laregión.

México e Iberoamérica tienen que trabajar y delinear estrategias que permitan promover y reforzar una verdadera alianza, y fortalecer en mayor medida las relaciones económicas y empresariales, sumados a la ola del nearshoring que México está viviendo, y que sean de beneficio para toda la región, a través de ofrecer esquemas e incentivos que favorezcan la inversión.

Pocos países tienen tantos puntos de unión como los tienen los países de Iberoamérica, mismos que debemos aprovechar para construir una verdadera alianza y fortalecer las relaciones empresariales.

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